Al momento de instalar un home theater, es fácil cometer errores que pueden arruinar la experiencia. Uno de los más comunes es no considerar adecuadamente la distribución de los altavoces. Por ejemplo, colocar todos los altavoces cerca de la pantalla puede resultar en un sonido plano y poco envolvente. Otro error es subestimar la importancia de la acústica del entorno; si el espacio tiene muchas superficies duras, reverberará el sonido y afectará la clareza. También es frecuente no verificar la compatibilidad entre componentes, como el receptor y los altavoces, lo que puede causar problemas en el rendimiento. Además, olvidar que la iluminación puede afectar la visualización podría ser un gran error, ya que un espacio mal iluminado puede dificultar la experiencia. Según un informe de 60 Millions de Consommateurs, el 45% de los usuarios pasan por alto la planificación de la distribución de su home theater y sufren una calidad de audio insatisfactoria. Con un poco de preparación, estos errores se pueden evitar fácilmente.